TE PUEDE INTERESAR: LA PROBLEMÁTICA DE LAS TARJETAS REVOLVING. ¿CÓMO SOLUCIONARLA?

¿Problemas con tu tarjeta de crédito aplazado?; ¿llevas pagando mucho tiempo al banco y no consigues terminar con la deuda? En Salvide Abogados podemos ayudarte.

Posiblemente la palabra «revolving» no te sea desconocida. Ya seas un afectado por este tipo de tarjetas de crédito con pago aplazado, o conozcas a alguien que tiene una de estas tarjetas, seguramente en los últimos meses hayas oído hablar de los créditos «revolving».

Se trata de unas tarjetas de crédito con las cuales, puedes hacer un cargo y devolverlo en cómodos plazos y, además, beneficiarte de descuentos en determinados productos que tengas contratados, como el seguro del automóvil, por ejemplo. Hasta ahí todo pinta bien y resulta un producto muy atractivo.

El problema viene a la hora de ir devolviendo ese crédito. Lo que la mayoría de consumidores desconocen es el tipo de interés que la entidad financiera aplica a la cantidad dispuesta o utilizada con la tarjeta, y el porcentaje que se destina, de lo que el consumidor devuelve al banco, a reducir el crédito principal y a abonar los intereses aplicados a la disposición.

Pongamos un ejemplo:

Si yo hago uso de la tarjeta, con un gasto de 500€, esos 500€ generan un interés, un T.A.E. anual, que será el estipulado en el contrato. Al mes siguiente, devuelvo 200€ y, lo que cabría esperar es que, de los 500€ utilizados inicialmente, resten por pagar cerca de 300€ y, decimos cerca, porque también hay que pagar los intereses.

El problema radica cuando el consumidor se percata de que, de esos 200€ devueltos, 125€ se destinan a pagar los intereses y, 75€ se destinan a devolver el principal. Aquí tenemos el primer problema, puesto que, de los 500€ iniciales, aun restan por pagar 425€, lo que a su vez, vuelven a generar el mismo interés (T.A.E.) previsto en el contrato.

Al mes siguiente, el consumidor decide pagar 250€ porque quiere devolver el crédito lo antes posible. De nuevo, se vuelve a aplicar la misma operación. De esos 250€ abonados, 150€ se destinan a pagar el interés, y 100€ a reducir el principal. Así, de los 425€ que restaban por devolver a la entidad, ahora nos quedan 325€.

De esta forma, el consumidor no comprende cómo, gastando 500€ y devolviendo él 450, aun le resten por pagar 325€ y, es entonces cuando se pregunta ¿Qué pasa aquí? Y lo que pasa es que, el elevado interés fijado por el banco, hace casi imposible terminar de devolver el crédito, obligando al consumidor a reintegrar el mismo en numerosos plazos, generándose nuevos intereses cada mes, sobre lo que todavía queda por devolver del crédito principal. El destinar la mayoría de la cuota devuelta a pagar intereses hace que el crédito principal, sobre el que se calculan dichos intereses, apenas se vea reducido, haciendo al consumidor «esclavo» de ese crédito.

Esto es así, porque los intereses que fijan las entidades, no sólo financieras, sino también comerciales, como firmas de ropa, o grandes almacenes, son usurarios, es decir, considerablemente superiores al tipo de interés establecido por el Banco de España para estas operaciones de crédito aplazado.

En resumen, lo que inicialmente parecía un método atractivo para poder gastar y devolver en cómodos plazos, se convierte en una pesadilla para el consumidor, ya que acaba pagando mucho más de lo solicitado a causa del elevadísimo interés, a lo que hay que sumar las numerosas y diversas comisiones que en favor de la entidad se fijan en el contrato.

Desde Salvide Abogados ponemos a su disposición a nuestros profesionales jurídicos para que le ayuden a salir de esa situación, animándole a que se ponga en contacto con nosotros para poner fin a estas prácticas usurarias y defender los derechos que le asisten como consumidor.

No lo dude y llame al 948 21 23 00, o a través de WhatsApp en el 659 94 14 65, vía e-mail en el o por medio de nuestra página web https://www.salvideabogados.com/ para recibir información, asesoramiento y defensa jurídica personalizada y de calidad.

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